Es personal, Leo, no son negocios
Gil Marín definió la gestión del Barça en el caso Julián Álvarez de “repugnante”. Hacía muchos años que no se usaba una expresión tan, valga la redundancia, repugnante para atacar a un rival deportivo. Seguramente, desde la época de Jesús Gil y Gil. Lo de perder las formas debe…